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Entre almohadas, periódicos y controles remotos, hoy vi “The Darjeeling Limited”. Tres hermanos enfrentados y en procesos de cura emocional y luto emprenden un viaje espiritual por la India. Uno mandón, otro manso y emotivo, el tercero un “Don Juan” en proceso de maduración. Es de esas películas que hace te mirar hacia adentro y luego al lado. Al final me imaginé con mi hermano y tres hermanas; todos abrazados y vestidos de blanco alrededor de una fogata en Indonesia, recordando y celebrando con nuestras mejores sonrisas lo unida que -a pesar de todo- es nuestra familia. Algo que de todos modos tendremos que hacer.

Estas son mis cuatro escenas favoritas de la película.

Opening

El entierro

Conflictos resueltos

Closing song

 

Eternal Contact

Lo primero que me dijeron en Estados Unidos antes de usar el metro por mí mismo fue evita el eye contact”. Las razones no vienen al caso, pero tienen que ver con las largas secuelas de la diferencia entre razas en norteamérica. Fue una sensación rara, como castrar mi ilusión de responder a la mirada de mi vida, a la mujer de mi vida, al amor de mi vida.

Si algo disfruto en lugares con mucha gente es ver, dejar que las imágenes describan por sí solas las vidas de los demás. Responder a la mirada de una mujer sentada a cinco metros de mí, es como encender un romance que con seguridad durará algunos minutos. ¿Por qué no pensar en que podría durar más, mucho más? Entonces, por qué evitar siempre el eye contact si junto a una sonrisa tímida puede ser el inicio de un eterno resplandor.

Eternal Sunshine of The Spotless Mind es una de mis películas favoritas, no sólo por el trato de los recuerdos y la relación amor-desamor, si no también por algunos detalles minuciosos notables, esos que también le gustan a Tarantino. El comienzo de Eternal… aprovecha algunos detalles cotidianos, como los encuentros frecuentes con una misma persona en diferentes lugares, el eye contact en estaciones y trenes, y principalmente la ilusión de romance que el interior de un tren puede deparar.

Beck es quien canta el tema principal del soundtrack, Everybody’s Got to Learn Sometime, cover de la versión original de The Korgis, escrita por James Warren. Una razón más para disfrutar esta original película, listada Top 250 en la Internet Movie Database (IMDb).

Everybody’s Got to Learn Sometime 

Change your heart
Look around you
Change your heart
It will astound you
I need your lovin’
Like the sunshine

Everybody’s gotta learn sometime
Everybody’s gotta learn sometime
Everybody’s gotta learn sometime

Change your heart
Look around you
Change your heart
Will astound you
I need your lovin’
Like the sunshine

Everybody’s gotta learn sometime
Everybody’s gotta learn sometime
Everybody’s gotta learn sometime

I need your lovin’
Like the sunshine

Everybody’s gotta learn sometime
Everybody’s gotta learn sometime

Everybody’s gotta learn sometime
Everybody’s gotta learn sometime
Everybody’s gotta learn sometime

Everybody’s gotta learn sometime
Everybody’s gotta learn sometime
Everybody’s gotta learn sometime

Por Beck (versión original de The Korgis)

My Melody

De niño conocí el amor con una película que nunca olvidaré: Melody (también conocida como SWALK). Hoy la recordé súbitamente y vi cómo los rasgos de mi nostalgia se hacían cada vez más evidentes. Hace un par de años, mi hermano compró por Internet la versión subtitulada en Japón -donde aparentemente tuvo mucho éxito- y la volví a ver. Las escenas que pasaron por mi mente no sólo fueron las de la película, fueron también las andanzas, instantes y azares de mi vida en primaria: personas, espacios, latidos, respiraciones cortas, miradas, olores, papeles enrrollados. Sencillamente, esta película marcó mi vida y me desveló el encanto de vivir aferrado a alguna pasión.

Melody (1971) es interpretada por Mark Lester, que ganó reconocimiento por su clásica interpretación de Oliver Twist; Jack Wild, quien también tuvo un papel importante en el mismo musical de la obra cumbre de Charles Dickens y por el que recibió una nominación al Oscar a los diesiséis años; y Tracy Hyde, quien causó mis primeras taquicardias, no hay duda.

El soundtrack comprende catorce canciones, destacando Melody Fair de los Bee Gees, canción icono de la película.

Para los adultos que aún conviven con la idea de que alguna vez fueron niños, y no pueden sobreponerse a ello.

one-flew.jpg

Rainbow in the Sky

Vintery, mintery, cutery, corn,
Apple seed and apple thorn;
Wire, briar, limber lock,
Three geese in a flock.
One flew east,
And one flew west,
And one flew over the cuckoo’s nest.

By Louis Untermeyer.

Los detalles minuciosos

El manejo de “detalles minuciosos” es para Tarantino algo casi imprescindible en su trabajo cinematográfico. En sus películas aparecen temas intrascendentes de la vida cotidiana: monólogos sobre hamburguesas europeas, propinas a camareras o reflexiones tipo las de la novela The Mezzanine (Nicholson Baker), sobre sorbetes de plástico y cordones de zapatos. Para Tarantino todo eso es como una parodia quijotesca de la vida cotidiana.

El principio de Reservoir Dogs es una muestra clara de esos “detalles minuciosos”. Dar o no dar propina. Ahí está el dilema.